Luis Cortés Bargalló
Alberto Blanco

Jorge Bustamante
Héctor Carreto
Eduardo Casar
José Homero

Jaime Labastida
Josu Landa
Eduardo Langagne
Eduardo Lizalde
Jorge Márquez
Raúl Renán
Víctor Toledo
Enzia Verduchi
Verónica Volkow

 

 

Eduardo Langagne nació en 1952. Poeta y traductor.

Es relevante su intensa labor como editor de libros y revistas, gestor de coediciones y promotor cultural. Ha estado vinculado a la revista y ediciones Tie rr a Adentro desde 1978. Actualmente conduce el programa radiofónico Redes: Tie rr a Adentro.

Con Donde habita el Cangrejo , en 1980 fue el primer poeta mexicano en obtener el Premio Casa de las Américas. En 1990 Obtuvo el Premio de Poesía Gilberto Owen y en 1994 su libro Cantos para una exposición lo hizo merecedor al Premio de Poesía Aguascalientes, el más importante del país. Su obra está incluida en alrededor de treinta Antologías publicadas en México, Brasil, Colombia, España, Estados Unidos, Holanda y Québec.

Sus libros de poesía más recientes son: El álbum blanco , Décima Ocasión y Decíamos ayer…, una selección de su obra publicada entre 1980 y 2000, en edición de CONACULTA.

En 2006 apareció su traducción a los 35 Sonnets , de Fernando Pessoa.

Forma parte del Consejo Editorial de Alforja , revista de poesía; del Consejo de redacción de Cultura Urbana , de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y del Comité Editorial de El poema seminal , revista electrónica de poesía.

  + Poemas

Belleza pura

Vinicius dice:
Que me perdonen las muy feas
Pero la belleza es fundamental.
Bandeira piensa:
Qué bueno ha de ser que nos guste una fea.

Yo creo en todo lo que dicen mis poetas.

Conviví de muchacho con una brasileña muy delgada,
tenía en sus costillas un sonido metálico de berimbau
y en él tocaba aires nordestinos que me hacían danzar.
Mis amigos dicen que era fea,
pero juntos celebrábamos un carnaval nocturno
entregados al placer y al desprejuicio.

Estuve cerca de una muchacha con rostro de ángel,
hablaba suave tal el rumor del viento entre las nubes,
sus alas eran el camino al paraíso. Sus piernas.
Mis amigos dicen que era hermosa;
compartía conmigo su paisaje
y explorábamos el cielo durante largas jornadas jubilosas.

No voy a discutir con mis poetas.
Pero en estos años no me importan
los conceptos de belleza
del mundo occidental. La estética
de las revistas. La moda y la magia
de los cirujanos plásticos.

Para el poeta hoy encanecido
no es fácil afirmar si una mujer es fea o hermosa.

¿Quién podría desentrañarlo?

Para quien ya alcanzó medio siglo de vida no hay dudas,
disyuntivas posibles o decisiones drásticas y prescindibles:

A esta edad,
si una mujer tiene treinta años es hermosa.

 

La memoria

La materia del canto es la memoria,
no lo que viste, pues el ciego entonces
no cantaría jamás.

Y no es lo que escuchaste, pues el sordo
no hubiera escrito dolorosamente
aquella sinfonía con los coros
que hacen estremecer tu corazón.

Y el tacto, que es efímero,
decide trasladar a la memoria
lo que ha convenido que se toca.

Hoy puedes aromar la sopa de habas
que solía recordar López Velarde:

No hay plato alguno y nadie guisa,
pero el sabor se guarda en tu memoria
y lo degustas siempre, silencioso.

No debes olvidarlo. Es evidente:
la materia del canto es la memoria.

 

Otros orígenes
(poema fragmentado)

I
El origen del viento es el silencio.
El viento sólo sopla, ese es su oficio,
y no sabemos el origen suyo.
Desconocemos también su porvenir.

II
El origen del agua es el silencio.
Húmedos, ignoramos su destino.
La vida es su simple consecuencia:
pocos saben a dónde se dirige.

III
El origen del fuego es el silencio.
Brotó de pronto, en una noche oscura
(intempestivo trueno fascinante).
No es verdad que su origen sea ceniza.

IV
El origen de la tie rr a es diferente.
El silencio la lleva hacia otra historia.
El mundo gira solo, inaccesible.
La piedra nace de la tie rr a absorta.