Luis Cortés Bargalló
Alberto Blanco
Jorge Bustamante
Héctor Carreto
Eduardo Casar
José Homero

Jaime Labastida
Josu Landa
Eduardo Langagne
Eduardo Lizalde
Jorge Márquez
Raúl Renán
Víctor Toledo
Enzia Verduchi
Verónica Volkow

 

 

Héctor Carreto

Nació en la Ciudad de México en 1953. Estudió la carrera de Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Ha publicado los siguientes volúmenes de poesía: ¿Volver a Ítaca? , Naturaleza muerta , La espada de san Jorge , Habitante de los parques públicos , Incubus , Antología desordenada , Coliseo y El poeta regañado por la musa, antología personal .

Es autor de diversas antologías de autores mexicanos y extranjeros.

Además de publicar poemas, traducciones, cuentos y reseñas en los principales medios nacionales, su poesía se ha publicado en antologías y revistas norteamericanas, como Anthology of Contemporary Latin American Literature 1960-1984 , El último vuelo , New Writting from Mexico , Noise of Dreams , Northwest Review , International Quarterly , Great River Review , etc. Algunos de sus poemas, traducidos al francés, forman parte de una antología publicada en Canadá: Poétes mexicains contemporains (Écrits de Forges-PHI-UNAM, Aldus, Quebéc, 1996). También ha sido traducido al italiano y al húngaro.

Ha obtenido los premios nacionales “Efraín Huerta”, “Raúl Garduño”, “Carlos Pellicer,” “X Premio de Poesía Luis Cernuda” y el “Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 2002” . También mereció el “X Premio de Poesía Luis Cernuda”, en Sevilla, España.

Actualmente es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA) y es profesor-investigador en la Academia de Creación Literaria de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM).

 

POESÍA INCOMPLETA
(1977-2002)

 + Poemas

I. TENTACIONES

La cierva

Soñé que el ciervo herido pedía perdón
al cazador frustrado .
Nemen Ibn el Barud

De pronto tú
recostada en un claro del bosque
manjar sereno
¿Intacto?
Tensé el arco
y disparé
sobre ti
rápidas palabras
red para cazar lo inasible.
Pero ninguna letra
fue salpicada por tu sangre:
entre un adjetivo y otro
saltaste
más veloz que la luz de la flecha.
Una vez más
mi palabra no alcanzó a la Poesía.
Ilesa
sobre la rama de un árbol
pero con lágrimas en los ojos
me suplicas:
“inténtalo de nuevo,
inténtalo de nuevo.”