Luis Cortés Bargalló
Alberto Blanco
Jorge Bustamante
Héctor Carreto
Eduardo Casar
José Homero

Jaime Labastida
Josu Landa
Eduardo Langagne
Eduardo Lizalde
Jorge Márquez
Raúl Renán
Víctor Toledo
Enzia Verduchi
Verónica Volkow

 

 

Jorge Márquez

Jorge Márquez Murad (Puebla, 1961). Es Licenciado en Lingüística y Literatura Hispánica, por la Universidad Autónoma de Puebla, institución en la que también realizó estudios musicales al igual que en la Escuela de Música de la Universidad Veracruzana. Entre 1985 y 1996 se estableció en la Ciudad de México donde, además de desempeñarse como músico profesional, trabajó como corrector de estilo en la editorial Estampa, Artes Gráficas y participó en la elaboración de textos para los catálogos de exposiciones de pintores como Gabriel Macotela, Francisco Castro Leñero, Renato González, Santiago Rebolledo, entre muchos otros. Así mismo, escribió crítica musical y literaria para la revista Nexos.

Aunque extensa, su obra poética es prácticamente inédita. Ha sido publicado en algunas antologías como la que en 1995 realizó el poeta Héctor Carreto denominada Poetas de Tierra Adentro II y editada por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

 

POEMA HALLADO EN LOS OJOS DE UNA NIÑA

Éste era un poema cómico que solía viajar a lomo de nube.
En la enredadera del aire le aguardaban tiernos secretos.
Un tiempo sin límite vivían sus ojos.
Expectorando gladiolos hablaba de un reino que el resto de los ensueños apenas si barruntaba.
Trabajando lunas horneaba estrellas.
El punto crítico vino cuando quiso el cristal de otras luces.
Palideció al respecto.
Esfuerzos hubo que se fueron en el preciso instante de su nacimiento.
Cuánta pena amaba discretos modos de albergar esperanzas.
Grandes colas de serpientes salinas.
Frescas a su modo.
Mundos en la forma de actuar a sus anchas.
Podría ser todo pero el último instante lo impide.
Abre la puerta el temor de la alegría.
El redoble firme de las hojas bajo su planta.
Y juega el gato hecho una mota en el mapa a ser preciso.
Hay cosas que no pueden expandir sus dominios.
Todo pero es un perro opaco.
Ni caso hace al eco.
Recio el susto baja subiendo.
Trata de mitigar el afuera.
Aquí en cambio ni se mira.
Ha ido lejos el río de sospechas.
No se detiene la burla.
Después la tierra sigue cayendo.
En vuelo moribundo está la idea sumergida.
La ayuda viene pardeando.
Afloja el cuello de los puños y el mar se expande.
Es eso y más a fondo.
Concluye echando la cabeza a un lado.
Menos sabrá de lo que sabe.
El imperio azul está de tanto aburrimiento.
Nunca es tarde cuando nadie lo toca.
No soy yo dice pero no es cierto.

 

EXTRAINTROVERTIDA

Confusión percibe la metáfora
Siente que siembra sin recibir fruto
Traga saliva y va con rumbo infijo
A desovar sus cuitas en figuras lejanas

Jades y turquesas la tienen sin cuidado
Ya no usa y no acostumbra la dádiva
Ante su apariencia narrativa se resiste
Aunque los verbos la arrastren al oprobio

Fuera de sí sale de quicio por la puerta
Es ella sola en estado impracticable
Propicio viene a ser el espacio para el vuelo
Y helo aquí en alas de luz desnudo tras su cuerpo

Trama traga las delicias resultantes
Una vez cebado con creses el apeto
Sacia y Asocia escrutan por la grieta
Y admiran la proeza que inmune ignora el hecho

Danos la fuerza danos la paz
Gritan sedientas lenguas serpentinas
Sidra generosa madre admirable
Derrama tu jugo para el perdón de los olvidos

Es la imagen de la sombra de la imagen
Son las sobras de todo buen principio
Activo fijo en movimiento continuado
Máscara de piedra (líquida) hablando con los muertos

Muerte al invasor drama del karma
Para la liberación de los sentidos extraviados
Que exploten las mentes vegetales
Que la ambigüedad sin fin perle su frente

 

CROMÁTICA

Amarillo
a la luz de las primeras luces
amarillo recién bautizado

Anaranjado
ahora que el trigo ha crecido
anaranjado con pretensiones de oro

Ocre
antes de tiempo pero necesario
cuando una nube ciega el cielo y sigue

Azul
por largo tiempo derramado
azul untado en todo

Verde por azul el campo
azul de todos colores antes
y después de medio día

Azul difuminado
con menor fuerza cada hora
azul de tanto azul casi perdido

Gris
rey del plomo
aplanando paisaje para el sacrificio

Rojo pero no violento
intuitivo
rojo que junta fuerzas
llama a fuego lento
rojo con-vocativo

Rojo ahora sangrante
herido contra el horizonte
con fluidez agonizando

Violeta vino derramado
guinda zarza uva pasa
mora

Tendiente al negro brillante
sin pausa
negro rampante a la luz de los astros

Lejanos ya
ojos envueltos
en párpados fríos

 

SALMO DEL SALTO

1
Congelado el salmón desea,
en un solo movimiento,
remontar el río sin frío.

2
En medio del salto multiplicado,
soñando hacia la quietud,
el salmón pasa su juventud.

3
Salmo del salto
brota del río:
huir no puede de sí mismo.

 

JUEGO DE RANAS

Bajo la noche se afanan,
con su canto construyen sueños ajenos,
las ranas.

A la luz del sol nada son,
o sí pero sólo tienen sentido:
la tierra engulle su denotación.

Ganas parecen las ranas de estar
ocultas en una canción.