Thomas B. F. Cummins, especialista en historia del arte se reúne con el Rector
Ambas Instituciones exploran campos de intercambio en materia de innovación académica. Generar programas de intercambio para mejorar el aprendizaje y los programas de becas, otro de los objetivos
La BUAP y la Universidad de Harvard coeditarán tres libros y trabajarán una agenda cultural conjunta
Está ubicada en Palafox y Mendoza 219 y es sede de la Vicerrectoría de Docencia, la Jefatura de Regionalización, de la Dirección General de Bibliotecas, de la Biblioteca José Revueltas y del Fondo Bibliotecario Gastón García Cantú, de nuestra Universidad.
Como las casonas de su tiempo, la de Los Cañones destaca por su fachada, hecha de ladrillos y azulejos; por patios y altos corredores y pesadas columnas, arcos de medio punto y su rica ornamentación de yeso y argamasa, en la que destacan hojas de acanto y mascarones.
El inmueble tiene hoy tres niveles, en el siglo XVIII tenía dos, revestidos en su mayor parte por ladrillos y azulejos de talavera, característica de la arquitectura poblana de esa época. El tercer nivel, de estilo neoclásico, se hizo en el siglo XIX, simulando sillares (piedras labradas de forma rectangular).
Al cruzar el zaguán se llega al primer patio desde donde podemos admirar las gárgolas en forma de cañón, a la altura de la cornisa que circunda el patio. Los corredores están protegidos por barandales de hierro forjado.
Completa el escenario una fuente de cantera de hechura reciente, y un antiguo elevador ubicado en el extremo nororiente del patio, donde arranca una escalera de dos tramos, en cantera gris.
Se construyó en 1672 y se conoce como Casa de Los Cañones por las canaletas en forma de cañón y que rodean el patio.
Usos:
Desde la primera mitad del siglo XVII la mansión ha sido propiedad y habitación de personajes de la vida civil, religiosa y política de la ciudad de Puebla y la República Mexicana. El primero de ellos fue don Alonso López Berruecos, regidor perpetuo de la ciudad angelopolitana e iniciador de un linaje poblano que permanecería en el poder buena parte del siglo XVII.
Un siglo más tarde, 1785, doña María Josefa Mendívil y Palacio Fernández de Ronderos permutaría al convento de la Limpia Concepción la propiedad del inmueble por otros dos que poseía de igual valía y lo reconstruiría por completo con las características arquitectónicas y ornamentales que hasta hoy conservan sus dos niveles originales. Descendiente de dos poderosas y acaudaladas familias de la elite gobernante de Puebla, doña María Josefa casa en 1781 con Rafael Mangino, caballero de la Orden de Carlos III y capitán del regimiento de una de las compañías de dragones (soldados) de México y alto funcionario virreinal.
Antonio Joaquín Pérez Martínez, obispo de Puebla, rentó durante algún tiempo la Casa de Los Cañones al igual que lo hizo don Joaquín de Haro y Tamaríz, quien al igual que el señor Mangino, fue caballero, éste de la Orden de Guadalupe, jefe del Partido Conservador en Puebla, diputado y ministro.
El monumento histórico fue durante el siglo XIX el hotel Universal, propiedad de don Ignacio Guerrero y Manzano, dueño también del Teatro Guerrero, hoy Teatro de la Ciudad, quien le agregó el tercer piso para convertirlo en salón de baile. En el siglo XX fue sede del Nuevo Hotel, negocio del asturiano Blas Reguero Caso; del Hotel Arronte, del empresario Manuel Arronte y del Hotel Alos, de don Arnaldo Alos, donde en 1953 se hospedó la pintora mexicana Frida Khalo, quien pidió que se le instalara su propia cama traída desde su departamento en Coyoacán, en la Ciudad de México.